¡Buenos días!
En primer lugar daros las gracias por las visitas y comentarios que estoy recibiendo! Es muy reconfortante saber que hay alguien al otro lado de la pantalla! J GRACIAS
Como ya os comenté, en este blog os quiero hablar de muchos temas, pero entre ellos se encuentran dos muy importantes: la cosmética y el lujo. Y hoy quiero hablaros de una empresa que para mí complementa muy bien estos dos apreciados conceptos: LUSH.
Lush es una empresa de Reino Unido, cuya filosofía se basa en la producción de productos cosméticos realizados a base de de frutas y verduras orgánicas frescas. Estos productos están ¡hechos a mano! y sus pruebas se realizan con humanos, no con animales.
Yo la descubrí durante una estancia en Irlanda, pues en calles en las que podías encontrar una de estas tiendas se podía oler su maravilloso aroma desde lejos!
Una vez en Madrid descubrí una de sus tiendas muy cerquita de donde trabajo, por lo que se ha convertido en una autentica tentación para mí!
Quizás su packaging o sus tiendas no os lleven a pensar que se trata de productos de lujo (¿aspecto a mejorar por parte de la empresa? Lo veremos en otro post) pero el lujo se puede entender de muchas maneras, y Lush es sin duda una marca de lujo. Y os preguntaréis por qué lo afirmo con tanta rotundidad. Pensad que hoy en día vivimos en regiones con un nivel de contaminación altísimo, muchas veces no nos queda otra que comer comida precocinada, los cosméticos cada vez están más repletos de componentes químicos, etc. Así que estaréis de acuerdo conmigo en que un producto 100% natural y además efectivo, ¡ES UN AUTÉNTICO LUJO!
Además, tienen muchísimos productos distintos y para tratar diferentes aspectos. Y también disponen de una línea muy interesante para los chicos.
Personalmente os puedo hablar de los dos últimos productos que he probado de esta marca: la mascarilla para el pelo “Marilyn” y la crema de manos “Échate una mano”. Antes de describirlos os adelanto que: ¡Ambos son fantásticos!
La mascarilla es especial para pelo rubio, te ayuda a mantener los mechones con un color rubio dorado precioso. Es a base de limón, camomila y aceite de oliva, ingredientes perfectos para proporcionar brillo e hidratación y que tu rubia melena luzca perfecta!
La crema de manos, a base de camomila, tiene una textura que se absorbe muy rápido (¡lo cual se agradece!) y es realmente efectiva. Yo la uso todas las noches desde que la tengo y la verdad es que lo he notado muchísimo! Si sois de las que siempre tenéis las manos frías, ayudar a la circulación con la aplicación constante de crema de manos os hará mejorar y lo notaréis.
A parte de estos dos productos, he probado muchas de las bolitas que venden para la bañera. Algunas de ellas las tengo en los armarios de la ropa, en cajones… por que el olor que desprenden es buenísimo y se queda impregnado en la ropa! Otras no me he podido resistir y se han ido a la bañera… ¡son una tentación! De todas las que tienen, me gusta especialmente “Think Pink” y “Recomfortante”. Think Pink (3.95€) tiene una fragancia sutil y dulce, ideal para un baño relajante! Reconfortante (6,95€) es a base de grosellas, aceites de ciprés, bergamota y acacia… mmm ideal para cuando volvemos a casa y necesitamos un baño… reconfortante!


Y en relación a la pregunta que me hizo ayer David, os comento que ya hace unos días que Lush ha sacado unos productos y unos packs especiales para Navidad. Os recomiendo especialmente el pack “12 Days For Christmas” (53,92€), pues el contenido me parece muy completo y súper acertado para estas fechas (entre otros encontraréis “snow globe”, un jabón refrescante de limón, mirto y hierba de limón, i “gingerbread house”, una casita llena de burbujas para regalar un baño de lo más relajante”)
Recordad que podéis encontrar tiendas Lush en bastantes puntos de España, os dejo su página web (http://www.lush.es/) para que echéis un vistazo si os apetece, y os invito a que conozcáis y probéis sus productos si aún no habéis tenido el placer! ¡Os aseguro que os encantaran!
Chic@s, espero vuestros comentarios y opiniones!
¡Hasta Pronto! Un beso,
Laura Moluco